¿A QUÉ SABE LA LUNA?
Elijo este libro de literatura infantil
que me regalaron hace unos años, ya lo conocía y me encantó desde que lo leí
por primera vez. Por aquel entonces era tutora de un aula de bebés (en la
escuela donde trabajaba continuabas con el mismo grupo todo el primer ciclo de
infantil), por tanto tuve que esperar ese curso y el siguiente para contárselo a
mis niños en el nivel de 2-3 años. En ese momento mis alumnos estaban muy
interesados por los animales y el libro les gustó mucho, lo tenía en el aula y
de vez en cuando se lo contaba, me decían “el de la luna, el de la luna…”. Este
libro, como otros, da pié a contarlo de muchas formas y a hacer distintas
escenificaciones de él, la verdad es que no les leía el texto tal cual, lo adaptaba
con un vocabulario más sencillo y juntos realizábamos onomatopeyas, hacíamos
torres con los animales del aula… A pesar de esto, pienso que es un libro apropiado
para niños algo más mayores, ya que así comprenderían mejor el texto y el
mensaje que quiere transmitir. En cualquier caso creo que se trata de uno de esos
libros que se puede disfrutar a varias edades (al igual que pasa con el libro
“Adivina cuánto te quiero”, “ Besos Besos” …).
El autor es el polaco Michael
Grejniec , escritor e ilustrador de numerosos libros infantiles.
La conocida editorial Kalandraka
obtuvo el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2012 por el
"compromiso con la literatura infantil, destacando el cuidado de los
textos, junto con la calidad de la ilustración y la dedicación a géneros más
complejos como la poesía", calificando la editorial como "un
referente en España y en el extranjero". Es la primera vez que una
editorial especializada en Literatura Infantil y Juvenil recibe este galardón.
Ficha bibliográfica
Título:
¿A qué sabe la luna?
Autor: Michael Grejniec.
Ilustrador: Michael Grejniec.
Idioma
original: Alemán. Traductora: Carmen Barreiro.
Editorial: Kalandraka Editora S.L.
Fecha
primera edición: 1993.
Edad: 4-6 años.
Formato
Según el formato del cuento me parece
manejable a partir de los 4 años más o menos, ya que se trata de un libro
ligero, tamaño 21 x 29,7 cm. A esta edad normalmente tienen adquirida una motricidad
fina que les permite el uso adecuado de este. Sin embargo nuestra
intencionalidad hacia este cuento no es la manipulación del mismo sino la
escucha y observación de él contado por un adulto (aunque esto no significa que
una vez terminado el cuento puedan manipularlo, recrearse en la imágenes,
revivir la historia…)
La portada
es bonita, estética y sugerente, invitándonos a abrir el cuento.
Las ilustraciones
son sencillas, claras y originales, sin caer
en estereotipos, acordes en todo momento con el texto, reflejando lo que va
sucediendo de tal manera que el niño pueda extraer visualmente la historia que
se cuenta.
La tipografía
es adecuada, de un tamaño más que aceptable, con espacios suficientes entre
palabras, líneas y párrafos.
Contenido
El tema
principal puede ser la cooperación como fórmula para lograr alcanzar un
objetivo común.
La historia de un grupo de animales que
se unen para conseguir llegar a la luna y probar un pedacito de ella sería el argumento.
El texto está ordenado y sigue la estructura de una narración lineal: planteamiento (el escritor presenta a los personajes y los sitúa en un espacio y un tiempo), nudo (aquí se plantea el "problema", el objetivo y la acción a realizar por los personajes) y
desenlace (cómo resuelven el "problema" o consiguen el objetivo).
En mi opinión, el contenido es adecuado
en edades comprendidas entre los 4 y 6 años ya que el argumento versa sobre los
animales, que suponen un gran centro de interés para los niños a los que va
destinado. Además, la atracción y la curiosidad hacia la luna tiene un toque mágico
para los niños, ya que es inalcanzable y misteriosa.
El tema también va muy acorde con el
desarrollo socioemocional para los niños de 5 años, ya que comienzan a salir
del egocentrismo que anteriormente caracterizaba sus relaciones para empezar a
abrirse a los demás y vivir, de primera mano, la amistad y la relación con sus
iguales en un marco de cooperación y ayuda mutua.
En esta historia no hay un personaje protagonista definido, precisamente
porque se basa en la cooperación, por lo
que el peso de la historia va pasando de unos personajes a otros.
A pesar de que los personajes no sean niños, estos animales tienen características
humanas ya que hablan, piensan, sienten… como si fueran niños, por lo que
nuestros alumnos podrán sentirse identificados con ellos. Me gustaría destacar
el papel del ratón que, siendo el más pequeño de todos, es el que finalmente,
con su aportación, hace que el grupo consiga su objetivo, pudiendo así los
niños identificarse especialmente con él.
Valores y contravalores
Valores:
- Iniciativa: cuando todos los animales desean llegar a la luna, es la tortuga la que da el primer paso para alcanzar su deseo.
- Humildad: los personajes reconocen que ellos solos no pueden conseguir el objetivo y saben pedir ayuda a los demás.
- Tenacidad: a pesar de que tras varios intentos no consiguen lo que quieren, no se rinden.
- Ilusión: la que muestran los animales por conseguir su deseo, que es lo que les impulsa a continuar
- Confianza: confían los unos en los otros y en que juntos van a conseguir su objetivo
- Generosidad: la del ratón al compartir el trocito de luna con los demás animales
- Amor: después de haber conseguido el objetivo común se crea un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo que los animales manifiestan durmiendo esa noche muy juntos.
Contravalor:
- Superficialidad: cuando la luna subestima al ratón por su tamaño.
Lenguaje
Uso
del lenguaje: utiliza un lenguaje sencillo,
adaptado a la capacidad comprensiva de los niños de esta edad, sin llegar a ser
simplista y con un estilo narrativo muy bueno.
Utiliza figuras literarias como:
Repeticiones “si te subes a mi espalda
tocaremos la luna”.
Reiteración “ estiro y estiro…” “más y más…”
“muy muy…”.
En cuanto a la función poética podemos decir que el libro es una metáfora y la
luna simboliza los deseos inalcanzables, la variedad de animales refleja la
singularidad de las personas y como ésta
no supone un impedimento para convivir.
Conclusión
Para finalizar, y a modo de conclusión, creo
que es un cuento infantil adecuado para trabajar en el aula ya que integra todos
los elementos que hemos estudiado que debe tener un buen libro literario infantil: calidad literaria, transmisión de valores
y contravalores, ilustraciones bonitas, creativas y adecuadas al contenido del texto, tema
y personajes atractivos para el niño de estas edades, lenguaje adecuado…
Como ya he comentado anteriormente,
durante la lectura de este libro se pueden realizar pequeñas actividades como
realizar onomatopeyas, imitar animales, ir representando la acción de los
personajes con objetos del aula o con animales de juguete (torre), representar
distancias, etc.
Una vez finalizada la lectura se puede conversar
con los niños sobre cómo se ayudan los animales unos a otros, con la intención
de reflexionar indirectamente sobre los valores que trasmite el libro.
Para
ello podemos poner ejemplos de acciones que ellos mismos realizan (“¡Mirad! se
ayudan como cuando Luis no llegaba a coger el juguete y Noelia le ayudó…”, “Son
amigos como vosotros…”).
Podemos también analizar el tamaño y forma de la luna (grande
y redonda) y aprovechar para hacer comparaciones con objetos que les sean
familiares.
Además podríamos utilizar este libro como actividad motivadora
para abordar temas de interés para trabajar con los niños como pueden ser los
animales, las distancias, etc.
Pienso que es un libro adecuado a la edad
citada anteriormente y que, como vemos, nos da varias posibilidades para
aprender y sobre todo para disfrutar con él.